sábado, septiembre 18, 2010

SALVAJES!!!

Hace muchos años atrás, muchos más desde la última vez que escribí en el blog, me encontraba almorzando con unos españoles que visitaban Venezuela y no pude evitar expresar mi malestar al escuchar que se referían a nosotros como unos SALVAJES. Por supuesto que después de ese desagradable evento no los volví a ver más. Espero que hayan pasado unas buenas vacaciones en nuestro país.

Sin embargo, hoy en día, después de ir y venir a varios países, tengo que admitir que no estaban tan lejos de la realidad. Cada vez que uno regresa de viaje se da cuenta de lo quedado que estamos en comparación con otros países, y no solo con los más desarrollados, también con algunos que no estaban, hasta hace unos años, encaminados como lo estábamos nosotros.

Esto lo pude reconfirmar en una oportunidad que tuve que viajar a San Cristóbal, cuna de mis antepasados y donde pase muchas vacaciones durante mi niñez. Decidí irme en carro debido a lo inseguro que es viajar en avión en este país, pensando que iba a ser un paseo como cualquiera. Sin embargo, y a pesar de hacerlo en dos etapas, llegue destruido a mi destino.

Creo que la mitad del camino me la pase entre huecos y policías acostados. Es increíble la cantidad de estos que hay en la vía. Llegue a la conclusión que son como consecuencia de la ineficiencia de las autoridades de tránsito para hacer cumplir el límite de velocidad y así evitar accidentes, obviamente. Pero también me di cuenta que estos generan una fuente importante de trabajo para los habitantes, ya que instalan tarantines en el borde de la carretera e incluso se atraviesas en la misma para ofrecer sus productos que van desde agua, pasando por cerveza, siguiendo por frutas y hasta animales silvestres. Y esto es considerado como un empleo dentro de las estadísticas del gobierno.

Pero la guinda del pastel fue cuando, por casualidades de la vida, tuve la oportunidad de ir a un partido de futbol de la Copa Libertadores entre Táchira y Boca Juniors. Pensé que me la estaba comiendo cuando conseguí entradas VIP y no podía esperar el momento de ir al estadio y disfrutar del partido. Pues cual sería mi sorpresa que para lo único que servía la entrada era para ingresar al estadio ya que una vez adentro era “la ley del más fuerte”. Gente en las escaleras, en las barandas, paradas en el pasillo y en cualquier otro lugar que pudiera ocupar una persona. Afortunadamente el partido tuvo un buen nivel futbolístico y no provoco mayores altercados en los jugadores y el público. Lástima que ganaran los argentinos con un gol en los últimos minutos.

Muchas cosas existen en nuestro país que nos puedan hacer orgullosos, pero cada vez veo mas señales que me hacen darle la razón a esos españoles que nos visitan hace unos cuantos años. Sin embargo, a pesar de todo esto, creo en mi país y seguiré trabajando para que algún día haya mayor respeto por la gente y podamos escuchar mejores comentarios sobre nuestra querida Venezuela